Este sitio web utiliza cookies

Lea nuestra Política de Privacidad y Términos de Uso para más información.

Este correo llega tarde.

Hasta ahora, sin proponérmelo realmente, había creado una "tradición": el correo sale los domingos.

Básicamente porque es cuando encuentro el tiempo y la serenidad que me hacen falta para crear.

Pero este último fin de semana fue atípico: como el lunes era festivo, se alargó un día más.

Un puente de esos que le gustan a todo el mundo.

Así que lo aproveché para hacer planes.

Y en mi cabeza esa voz me recordaba que no había mandado el correo.

Lo gracioso es que cada vez que me acordaba, se sumaba una capita más de peso.

El proceso mental que se estaba dando era que cuantas más veces me veía "traicionando" mi compromiso, más difícil se me hacía actuar.

El discurso interior, gradualmente, se me iba volviendo en contra.

Anoche, ya lunes y de lleno en la nueva semana, me recompuse y decidí que lo mandaría esta mañana.

Hay que tener en cuenta que, aunque esté aprendiendo a valorar cada vez más las primeras horas del día, yo me considero más bien un búho que funciona mejor por las noches.

Pero hay que actuar con lo que uno tiene a mano. Y anoche estaba frito de sueño.
Tenía las fuerzas justas para posponer este momento creativo y la determinación suficiente para establecer que no me lo saltaría.

Así que aquí está el correo de hoy.

Las 7.30 de la mañana de un martes.

¿Que por qué le doy tanta importancia?

El tema salió ayer en una conversación con una amiga que me recordaba que al final esto está en mis manos y que no tengo que rendir cuentas a nadie de si mando o no los correos, etc.

Libre albedrío.

Right?

Pues no tanto.

Porque el reto está justo ahí. En cumplir con la promesa, en ser consecuente pase lo que pase: que si el finde largo, que si el cumpleaños del sobrino, que si la excursión al monte no-sé-qué.

Con mar en calma cualquiera es marinero.

Mientras siga creyendo en este proyecto, el compromiso es mandar un correo a la semana. Esta vez he llegado tarde, vale, pero ha servido para poner el foco en la parte del proceso que más cuesta: cumplir.

Nos vemos el domingo.

P.D.: Lo de las 7.30 es cuando escribía, por si notas que ahora no son las 7.31. :)

Seguir leyendo

Ver más
caret-right