El otro día pasó algo curioso.
Tenía que cumplir con mi compromiso semanal de enviar estos correos.
La disciplina, las resistencias, tú sabes.
Y, aunque en realidad tenía ya dos emails preparados, me perdí en cosas como el nombre, el logo, los colorines etc.
Vamos, excusas para procrastinar.
Miedos en incognito.
Pero al final lo hice, completé mis vueltas en la configuración de la plataforma, copié el texto que tenía preparado… revisé y envié.
A mis 6 suscriptores.
Perdón, 5, Irene está dentro con 2 direcciones diferentes. (¡Gracias Ire por ser tan buen soporte! guiño guiño)
Tras enviarlo me pilla un entusiasmo raro.
Ese miedo de enviar se convierte en satisfacción. Dopamina de la buena.
Entre una traba que me pongo yo mismo y la otra, al final lo estoy haciendo.
Estoy construyendo mi newsletter.
Definiendo el contenido.
Aprendiendo a gestionar las emociones de cada paso.
Esforzándome por mantener la constancia.
And
So
On
...
Una hora o por ahí más tarde, se activa una conversación en un grupo que tenemos los del retiro del que hablé en un mail anterior y pienso que es una gran ocasión para compartirlo y aumentar mi ya estratosférica cifra de suscriptores.
Bien, Pepe, te lo empiezas a creer de verdad.
En ese grupo está también Melisa.
(Que qué Melisa? Hablé de ella en un correo anterior "No te interesa", yo que tú me lo leía antes de seguir)
Volviendo a Melisa, que cuando le dije del mail/post, le gustó mucho y me preguntó si podía compartirlo en sus perfiles de psicóloga (adivina a qué se dedica Melisa? Eso).
No me lo esperaba.
Pero lo quería.
Que voy a saltar de 6 seguidores a 60/600/6000 en un día?
Que de repente mucha más gente de la que me imagino empieza a leer mis cosas?
Que las inseguridades que ya estaban ahí delante de amigos, familia, amigos (2x por lo de Irene, ya sabes) se multiplican de repente delante de no-sé-ni-yo-quien??
Bienvenido al punto en que lo que quieres se hace real.
Aquí es donde las cosas que en tu cabeza son etéreas, bonitas, y duran el tiempo que tarda tu mente en distraerse otra vez, cobran forma, peso, y se pueden tocar.
Con sus aspectos positivos, negativos y neutros.
Reales.
¿Te has encargado de convertirte en la persona capaz de gestionar un número de seguidores mayor de 6 manteniendo tus criterios, tus ritmos y tus valores?
¿Sí?
Bien.
Mejor estar preparado.
Aun así no sabes lo que significa hasta que lo vivas.
Pero ese, exactamente ese es el punto.
Vivir las experiencias.
Lo de querer, pedir, desear ya vale.
Vivir.
Bienvenidos entonces a mis nuevos suscriptores.
Sabéis ya que para ver si aguanto más suscriptores necesito que más gente se una a esta aventura.
¡Habladles bien de mí a vuestros amigos - o enemigos, ahora mismo todo suma - y decidles que se suscriban! (Aquí)
Yo haré mi parte.
Si algo te ha resonado de lo que he soltado aquí, por favor, escríbeme y cuéntamelo. Todo este pedo va básicamente de eso.
